.

.

.

.

Amor en estado de sitio

 

.

.


Entre tanta plenitud efímera,

sentimientos acabados en plástico

e impúdicas voluntades antropófagas,

necesito poblar cada noche el universo

con las verdades absolutas de tu cuerpo,

desparramarme por las infinitas grietas

de tu visceral humanidad de escarcha,

restregarme en tu sudor

bajo las fauces de la voraz ternura,

hasta sacralizar por fin

la inocencia de la aurora

en un último resuello,

antes de desayunarnos juntos

las mil formas de presentar batalla

a los inmaculados dioses de la usura.

.
DHC